Jed Gordon, quien trabajó como encargado de mercancía de Parkway Drive y es hermano del baterista Ben Gordon, recibió su sentencia el 28 de mayo de 2026 tras declararse culpable en marzo del mismo año de mantener relaciones sexuales con una menor durante los inicios de los años 2000. El caso concluyó en la Corte Local de Byron Bay, Australia, donde el juez Geoffrey Dunlevy determinó una pena que evitó el encarcelamiento, pese a que el delito podía conllevar una condena máxima de 10 a 12 años de prisión.

Los hechos delictivos ocurrieron entre el 1 de noviembre de 2002 y el 11 de julio de 2003, período en el que la víctima tenía 15 años y Gordon se encontraba en la veintena temprana. Según documentos judiciales citados por ABC News de Australia, el primer mensaje de texto que Gordon envió a la menor decía: "Hey, I've seen you around, I think you are cute, we should meet up some time xjedx". Ambas partes reconocieron que Gordon fue quien inició el contacto. Durante ese lapso, el entonces merchandiser de la banda australiana inició encuentros sexuales en múltiples ocasiones mediante mensajes de texto.

La víctima, que ahora tiene cerca de 40 años, contactó a Gordon en marzo de 2021. Este acercamiento derivó en varias interacciones y, posteriormente, en la grabación legal de una llamada telefónica en junio de 2025. En el transcripción de esa conversación, Gordon fue captado confesando: "...as bad as it sounds, I wasn't the only one hooking up with people". También se le atribuye la frase: "I haven't had anyone reach out over the years and I didn't, I didn't know what I was doing. I was just a fuckin' surf dude".

El abogado de Gordon, John Waller, indicó que su cliente perdió dos empleos como consecuencia del proceso judicial. Gordon alegó ser "una persona diferente ahora" y afirmó que "entró en la criminalidad sin pensar adecuadamente" cuando mantuvo relaciones sexuales reiteradas con una menor de 15 años. El juez Dunlevy consideró que Gordon había mostrado "insight significativo" y remordimiento, factores que influyeron en la determinación de la pena. El magistrado aclaró que evaluó el caso bajo estándares comunitarios actuales sobre abuso sexual infantil, no bajo la óptica de los años 2000.

Parkway Drive

La sentencia incluye 300 horas de servicio comunitario como parte de una orden de corrección comunitaria de tres años. Además, el nombre de Gordon fue incluido en el registro de protección infantil de Australia y se le impuso una "orden de violencia doméstica aprehendida" de dos años. La víctima no estuvo presente en la sala durante la lectura del fallo; siguió el procedimiento mediante transmisión en vivo.

En una declaración de impacto leída durante el proceso, la mujer describió las consecuencias duraderas del abuso: "The sexual and emotional abuse that he subjected me to has hindered my ability to navigate romantic, platonic, family and professional relationships. Because of this I have experienced re-victimization in emotionally abusive relationships, domestic violence or sexual harassment, assault and rape multiple times. I have been unable to care and provide for my children in the capacity that they deserve, as well as being unable to care for myself".

Parkway Drive ya había emitido una respública pública en marzo de 2026, cuando Gordon se declaró culpable. El vocalista Winston McCall publicó un video en Instagram donde expresó: "No. 1, we support the victim. We support the victim 100 percent. She deserves justice. She deserves her space. She deserves her time. She deserves to be heard. We 100 percent support that after 20 years of trauma. I cannot imagine what that is like to bear". McCall continuó: "No. 2. We condemn this. We condemn this without hesitation. If there was anything in our initial response that left people wondering anything about that. I want to make this crystal clear for everyone — this is fucked. This is fucked and this is Jed's reckoning to answer for. It's his reckoning and he will answer for it".

El cantante de la agrupación australiana también reconoció la responsabilidad moral del grupo por haber empleado a Gordon durante años y colocarlo en posiciones de contacto con el público: "We employed him for a long time and we put him in a position where he had contact with a lot of people. It's our moral responsibility to carry. We see it and we hold it. We always try to see the best in people and sometimes that means you're blind to the worst. Anyone who's had bad interactions with Jed while [he was] employed with us, we're so sorry. We knew he could be bad with people and our reaction, there's no excuse for that. I apologize, but we did not know the extent of his behavior. We did not know. We've been completely blindsided by this".

McCall explicó que la banda se enteró del caso a través de capturas de pantalla de fechas judiciales y documentos que circulaban en línea, y que seguía recibiendo información nueva mediante artículos de prensa. En el mismo mensaje, el vocalista dedicó parte de su intervención a dirigirse directamente a hombres y mujeres de la comunidad musical, expresando apoyo a las mujeres y haciendo un llamado a los hombres para "hacerlo mejor" respecto a las relaciones con ellas. Hasta el momento de la sentencia, el grupo no había emitido nuevos comentarios sobre la resolución del caso.

Parkway Drive se formó en Byron Bay, Nueva Gales del Sur, en 2003, el mismo año en que concluyeron los hechos por los que fue condenado Gordon. La agrupación emergió de la escena metalcore australiana y se convirtió en una de las bandas más prominentes del género a nivel internacional, con álbumes como "Horizons" (2007), "Deep Blue" (2010) y "Ire" (2015). La conexión familiar entre Jed Gordon y Ben Gordon, baterista de la banda desde sus inicios, añade una dimensión particular al caso, aunque los músicos han enfatizado que desconocían la magnitud de la conducta de su exempleado.

El caso resalta la complejidad de los procesos judiciales por abuso sexual infantil cometidos décadas atrás, donde la evaluación de daños y la determinación de penas deben equilibrar estándares contemporáneos con la cronología de los hechos. La decisión del juez Dunlevy de aplicar criterios actuales de la comunidad sobre abuso sexual infantil, pese a que los hechos ocurrieron entre 2002 y 2003, marca una postura que distingue entre el contexto histórico y la gravedad reconocida hoy de tales delitos.

La resolución del caso deja pendiente la cuestión de cómo las bandas y sus equipos de trabajo abordan la supervisión de personal con acceso a comunidades de fans, particularmente en contextos donde la proximidad entre artistas, crew y seguidores es inherente a la dinámica de los conciertos. La respuesta de Parkway Drive, aunque posterior al conocimiento público del caso, representa uno de los pocos ejemplos en el metal de una banda asumiendo responsabilidad moral explícita por la contratación de un colaborador involucrado en delitos de esta naturaleza.