Sharon Osbourne ha puesto a la venta la residencia de Los Ángeles que compartió con su esposo y cliente, el músico Ozzy Osbourne, por un precio de 17 millones de dólares. La propiedad sale al mercado en un contexto personal significativo: Ozzy Osbourne, cantante y figura fundacional del heavy metal como vocalista de Black Sabbath y como solista, falleció en 2025 tras años de batallar con diversas condiciones de salud.

La mansión fue adquirida por la pareja en 2015 por 11.85 millones de dólares. El vendedor en aquel momento fue Oren Koules, productor cinematográfico conocido por su participación en la franquicia de terror Saw, quien había comprado la propiedad en 2010 por 4.2 millones de dólares. La revalorización del inmueble a lo largo de los años refleja tanto la dinámica del mercado inmobiliario de Los Ángeles como el perfil de sus ocupantes.

Sharon Osbourne ha sido una figura central en la industria musical durante décadas, no solo como esposa de Ozzy sino como su mánager y como personalidad televisiva reconocida en Estados Unidos y el Reino Unido. La decisión de vender la propiedad llega mientras la familia Osbourne continúa gestionando el legado artístico del músico, fallecido después de una carrera que abarcó más de cinco décadas.

Black Sabbath, la banda que Ozzy Osbourne cofundó en Birmingham en 1968 junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, es considerada uno de los grupos fundacionales del metal como género. Su carrera solista, iniciada en 1980 con el álbum Blizzard of Ozz, también dejó una huella duradera en el rock pesado. La venta de la propiedad cierra, en términos simbólicos, un capítulo de la vida del músico en la ciudad donde residió durante varios años.