Aunque Ozzy Osbourne nos dejó en julio del año pasado, su legado sigue muy vivo en el mundo del rock. Ya sea a través de homenajes, la posible vuelta del Ozzfest que su viuda Sharon Osbourne desea recuperar, o mediante hallazgos inesperados como el que ha salido recientemente a la luz: una cinta perdida durante más de cuatro décadas relacionada con el Madman.

Se trata de una grabación inédita de una jam session de 1980 en la que participaron Ozzy, el guitarrista Randy Rhoads y el bajista Bob Daisley, un documento único que captura los primeros pasos de lo que acabaría siendo la banda en solitario de Osbourne. En aquel momento, el grupo aún no contaba con el batería Lee Kerslake, quien se incorporaría poco después para grabar el mítico Blizzard of Ozz (1980).

La cinta, de unos doce minutos de duración y etiquetada como “Ozzie Last Day”, fue descubierta en el ático de David Jolly, antiguo colaborador de Ozzy tras su salida de Black Sabbath. Según explicó Jolly a Sky News, el hallazgo se produjo después de que su esposa insistiera en que la grabación seguía allí.

El audio recoge una jam de corte blues y capta un momento íntimo, casi entre bambalinas, en el que la voz de Ozzy comienza a encontrar su identidad fuera de Black Sabbath, mientras se forja la química con los músicos que lo acompañarían en esta nueva etapa.

Bob Daisley también reaccionó al descubrimiento:

“En cuanto la escuché pensé: ‘Sí, esos somos nosotros’. No sé quién toca la batería en esa cinta, pero sin duda somos Randy, Ozzy y yo”.

Y añadió:

“Lo supimos de inmediato cuando tocamos juntos. Había química. Sabíamos que iba a funcionar”.