El autobús de gira de Buckcherry quedó envuelto en un accidente de tránsito múltiple en la madrugada del viernes 21 de agosto en la carretera interestatal 26, condado de Spartanburg, Carolina del Sur. El percance ocurrió alrededor de las 2:00 horas mientras la agrupación se desplazaba entre fechas de su gira de presentación del álbum 'Roar Like Thunder'. Todos los integrantes de la banda y el equipo de producción resultaron ilesos, según confirmó el grupo a través de sus redes sociales.

La colisión, sin embargo, dejó un saldo fatal. Según la Policía de Carreteras de Carolina del Sur, un Toyota Sedan que circulaba en dirección este atropelló a un peatón que se encontraba en la calzada, cerca del punto kilométrico 31. El peatón, identificado como el conductor de un accidente previo de un solo vehículo en la zona, había salido de su automóvil antes de ser embestido. Fue declarado fallecido en el lugar de los hechos. Los carriles de la vía permanecieron cerrados hasta aproximadamente las 10:30 de la mañana.

La formación liderada por Joshua Todd emitió un comunicado público sobre el incidente: "Nuestros pensamientos y nuestro más sentido pésame están con la familia y los seres queridos de la persona que ha perdido la vida. Está previsto que la actuación de Buckcherry de mañana en el Culture Room de Fort Lauderdale, Florida, se celebre según lo previsto. Agradecemos sinceramente a todas las personas que se han puesto en contacto con nosotros para interesarse por nuestro estado y mostrarnos su apoyo".

El percance en ruta no es un hecho aislado en el circuito del rock y el metal durante 2025. Hace un par de meses, Cavalera Conspiracy también sufrió un accidente de tránsito significativo cuando se dirigía al festival Hellfest en Francia. Estos incidentes ponen de relieve los riesgos inherentes a la logística de giras que dependen de traslados terrestres nocturnos y prolongados.

Buckcherry se encuentra en medio del ciclo de promoción de 'Roar Like Thunder', su más reciente disco de estudio, editado en junio de 2025. El álbum salió a través de Round Hill Records en Norteamérica, Sony Music en Japón y Earache Records para el resto del mundo. Al igual que sus dos predecesores, la grabación tuvo lugar en Sienna Studios de Nashville.

La producción del disco estuvo a cargo de Marti Frederiksen, colaborador habitual de la agrupación californiana. Frederiksen acumula créditos con nombres como Aerosmith, Def Leppard, Jonny Lang y Sheryl Crow, entre otros. Su vínculo con el grupo se ha consolidado a lo largo de múltiples entregas, configurando una etapa de madurez sonora para la banda.

La trayectoria de Buckcherry se remonta a finales de los noventa en Anaheim, California. Tras un hiato durante la primera mitad de los dos mil, el conjunto resurgió con una formación renovada que mantuvo a Joshua Todd como figura central. Su estilo, anclado en el hard rock con raíces glam y punk, les valió una base de seguidores constante en el circuito norteamericano, aunque con presencia intermitente en mercados internacionales.

La gira actual les lleva por diversos puntos de Estados Unidos con fechas en clubes y salas de capacidad media. El Culture Room de Fort Lauderdale, donde tenían programada su siguiente aparición, es un venue de referencia en el sur de Florida para el rock de formato intermedio. La decisión de mantener el concierto pese al accidente refleja la presión logística y contractual que enfrentan las agrupaciones en tour.

El incidente en Carolina del Sur también reabre la conversación sobre seguridad vial en el transporte de artistas en gira. A diferencia de las aerolíneas charter, los traslados por carretera exponen a músicos y crew a las mismas variables impredecibles del tráfico ordinario. La falta de detalles sobre el grado de involucramiento directo del autobús de la agrupación en la colisión fatal deja preguntas sobre la secuencia exacta de los hechos.

La escena del hard rock estadounidense de clubes y teatros ha mostrado resiliencia ante episodios similares, aunque cada caso revive el debate sobre protocolos de descanso para conductores y planificación de rutas nocturnas. Buckcherry, con más de dos décadas de actividad interrumpida, ha atravesado anteriormente cambios de alineación, fluctuaciones comerciales y reconstrucciones de imagen.

El regreso a los escenarios tras un evento de esta naturaleza implica una dimensión psicológica adicional para los artistas. La banda no ha ofrecido detalles sobre el estado emocional de sus miembros ni sobre posibles ajustes en su itinerario más allá de la fecha inmediata en Florida. La continuación de la gira dependerá de factores técnicos, de disponibilidad de equipo de reemplazo si hubiera daños materiales, y de evaluaciones de seguros.

El caso de Buckcherry se suma a una lista de incidentes de tránsito en el rock que incluye desde percances menores hasta tragedias con múltiples víctimas. La diferencia entre un susto y una catástrofe en estas circunstancias suele medirse en segundos y metros, un margen que la agrupación californiana tuvo de su lado en la madrugada del 21 de agosto.