La Super Bowl, que se celebra hoy 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, apunta a convertirse en un evento cargado de significado político. Tanto por la presencia de Green Day, en plena confrontación pública con Donald Trump, como por la actuación del reguetonero Bad Bunny, una figura que sigue generando incomodidad en sectores de la Casa Blanca y medios afines.

El artista puertorriqueño ha encontrado, no obstante, aliados inesperados en el mundo del rock. La revista Rolling Stone, por ejemplo, consultó a Ken Casey, vocalista y miembro fundador de Dropkick Murphys, sobre la elección de Bad Bunny para el show del medio tiempo. Conocido por no esquivar temas políticos y sociales, Casey fue directo:

“La verdad es que nunca había escuchado mucho la música de Bad Bunny, pero después de su actuación en Happy Gilmore 2 daría la cara por ese tipo”.

El músico hacía referencia a la película de 2025 en la que Bad Bunny interpreta a Oscar Mejías, caddie del protagonista. Durante la entrevista, Casey añadió:

“Dios lo bendiga. Es un verdadero, verdadero estadounidense”.

Otro respaldo desde el metal llegó por parte de David Draiman, vocalista de Disturbed, quien confesó que preferiría ver a Metallica en la Super Bowl, pero reconoció el mérito de Bad Bunny:

“Puede que prefiera que Metallica actúe en la Super Bowl cualquier día de la semana y dos veces los domingos. Sin embargo, no hay duda de que Bad Bunny es uno de los artistas más grandes del mundo y que merece su lugar en el show del descanso”.

Menos de un mes después del anuncio oficial, Carlos Santana se vio obligado a desmentir rumores difundidos en redes sociales mediante un comunicado en su sitio web. Según explicó, “trolls de internet” insinuaron falsamente que el guitarrista había criticado a la NFL por elegir a Bad Bunny:

“El miedo es el sabor del momento. El miedo es lo que motiva a personas ignorantes a poner palabras en mi boca, diciendo que no quería que Bad Bunny estuviera representado en la Super Bowl. Nunca dije eso, ni lo diría jamás”.

Santana atribuyó estas acusaciones a intentos deliberados de generar división y cerró con un mensaje claro:

“Quieren que la gente sea miserable y que pase demasiado tiempo en su mente. Yo paso mucho tiempo en mi corazón, y en mi corazón celebro a Bad Bunny”.