Myles Kennedy habló el martes 29 de septiembre en Loudwire Nights sobre los conciertos que Alter Bridge ofrecerá en Sudamérica como teloneros de Iron Maiden. El cantante y guitarrista dedicó buena parte de la charla a lo que significa compartir cartel con una de las bandas que marcaron su adolescencia.

La conversación, conducida por Chuck Armstrong, repasó también el disco más reciente de Alter Bridge, un álbum homónimo publicado a principios de este año. Además de las fechas con la banda británica, Kennedy abordó la gira de este año, su momento creativo actual y los hábitos con los que cuida la voz en la carretera.

Sobre el peso personal de ese cartel compartido, el músico recurrió a un recuerdo de juventud. "Seguramente lo escuchan todo el tiempo, pero cuando yo era niño, andaba con mi ropa de Iron Maiden y ponía The Number of the Beast a todo volumen para hacer enojar a mis padres; si alguien me hubiera dicho que algún día iba a tocar con ellos, habría dicho: ni hablar, no somos dignos", relató a Armstrong. "Va a ser genial."

Alter Bridge

El disco que menciona tiene un lugar particular en la historia de Iron Maiden. The Number of the Beast, de 1982, fue el primero de la banda con Bruce Dickinson, quien en 1981 reemplazó a Paul Di'Anno como cantante. Iron Maiden, formada en Leyton, al este de Londres, en 1975 por el bajista y compositor principal Steve Harris, suele ubicarse entre las bandas más importantes del heavy metal, y ese álbum figura entre los más populares del género, con casi 20 millones de copias vendidas en todo el mundo.

Las fechas en Sudamérica no son el primer intento de unir a ambas agrupaciones. Según Kennedy, Alter Bridge iba a girar con Iron Maiden hace unos años, pero esos conciertos se cancelaron por la pandemia de COVID-19. Sí coincidieron en algunos festivales este verano, algo que el vocalista describió como un anticipo de lo que vendrá en Sudamérica.

De esas jornadas, Kennedy contó con humor cómo las vivió. "Tocamos cerca de ellos o justo antes, lo cual era genial porque terminamos y yo salgo corriendo a la mesa de sonido a ver su show", recordó. "Me acabo de dar cuenta, no lo había notado: en uno de los festivales, creo que Bruce Dickinson estaba mirando desde un lado del escenario, y en un momento volteé y vi a Adrian [Smith] también mirando. Estábamos tocando 'Blackbird' y pensé: 'Ay, no. No la arruines, no la arruines ahora'." Kennedy reconoció que nunca se cansa de experiencias así, que calificó de "maravillosas", y resumió el recorrido con una frase: "Ha sido un viaje de locos, por decir lo menos."

Alter Bridge, originaria de Orlando, Florida, se formó en 2004 con Kennedy como vocalista y guitarrista rítmico, Mark Tremonti en la guitarra líder, Brian Marshall en el bajo y Scott Phillips en la batería. Tremonti y Phillips montaron el proyecto después de que Creed quedara inactiva en 2003, y se sumaron Marshall, excompañero de aquella banda, y Kennedy como integrante nuevo. La agrupación se presentó oficialmente en enero de 2004, meses antes de la separación formal de Creed, en junio de ese año.

Kennedy habló además de la gira de este año con Big Wreck y Tim Montana. "Hay algo específico que los cuatro queremos, y Tim, nuestro manager, también, que buscamos lograr cuando salimos de gira con otras bandas. Esto va a ser maravilloso porque hemos girado bastante con Tim Montana, no solo con Alter Bridge, también en lo solista he hecho cosas con él, y lo quiero mucho, y me encanta su disco nuevo", explicó. Sobre Big Wreck, añadió: "Hay mucha historia. Los conozco desde hace tres décadas, con Ian [Thornley] canté en su segundo disco, de hecho hice una voz en el décimo tema. Y giramos juntos por Canadá a finales de los noventa. Ian es una de las personas con más talento de la industria y es algo espectacular."

En el terreno creativo, el cantante describió un periodo de escritura constante después de una pausa. "He estado escribiendo mucho. El año pasado dejé de escribir; fue el periodo más largo que he pasado sin escribir de forma constante. Lo necesitaba. Habían sido décadas de ir sin parar y necesitaba volver a llenar el pozo, así que me bajé de la carretera a principios de julio y las últimas diez semanas he estado básicamente aislado. No para", detalló. "Yo uso la palabra 'chiflado'. Es una locura. No duermo. Mi pobre esposa, yo estoy despierto a las cuatro o cinco de la mañana. Ella dice: 'No puedes dormir porque no puedes apagar esas melodías en tu cabeza. Nunca se detiene, ¿verdad?'. Y no, no se detiene. Pero necesito volver a acumular material. También es el proceso; me encanta. Me gusta tocar en vivo y todo eso, pero ¿crear? Eso es lo que me mueve."

Sobre la rutina en gira, Kennedy admitió un enfoque muy cuidadoso. "No me gusta usar la palabra dedicado porque suena un poco tonto, pero soy, digamos, un poco neurótico con mantenerme sano. Me quedo en el cuarto de hotel, soy el niño en la burbuja. Todos los demás salen a divertirse, a hacer cosas interesantes, y yo intento cuidar la voz y todo eso. Es un poco pesado. Hay veces en que te permites algo, si tienes unos días libres haces algo distinto, pero ojalá pudiera hacer más de eso." La entrevista completa puede escucharse en la repetición del programa, que se emite cada noche entre semana a las 7 p. m. (hora del Este) y también a través de la aplicación de Loudwire.