El concierto "Back to the Beginning", celebrado el 5 de julio de 2025, se consolidó como uno de los acontecimientos más relevantes del metal reciente al marcar la última actuación de Ozzy Osbourne junto a Black Sabbath. El evento funcionó como despedida escénica del vocalista, quien falleció el 22 de julio de 2025, apenas semanas después de su presentación. La magnitud de la convocatoria reunió a figuras de distintas épocas, configurando un testimonio histórico para la escena.

Durante una entrevista con Rolling Stone Australia, Slash detalló la atmósfera que se respiró en el recinto. El guitarrista de Guns N' Roses subrayó la calidez y la camaradería que predominaron entre los asistentes, señalando que la mayoría de los músicos presentes ya se conocían, pero que el encuentro logró integrar a varias generaciones del rock and roll en un mismo espacio.

Esta convivencia se caracterizó por la ausencia de dinámicas competitivas habituales en la industria. Según el testimonio del guitarrista, no existieron aires de superioridad ni egos visibles. La jornada se desarrolló como una reunión cordial entre intérpretes, personal técnico y el público, priorizando el intercambio artístico por encima de las jerarquías profesionales.

La convergencia en el escenario reunió a dos formaciones con trayectorias fundacionales distintas. Black Sabbath se constituyó en Birmingham en 1968 por Tony Iommi, Bill Ward, Geezer Butler y Ozzy Osbourne, estableciendo las bases del heavy metal mediante afinaciones graves y temáticas de inspiración ocultista. Por su parte, Guns N' Roses emergió en Hollywood en 1985, impulsada por Axl Rose e Izzy Stradlin. El encuentro materializó el cruce de estas dos corrientes generacionales.

Guns N' Roses

La incorporación de Guns N' Roses al cartel respondió a una coordinación externa. Slash explicó que Tom Morello organizó la logística del evento y que, inicialmente, la participación se limitaba a él y a Duff McKagan. La propuesta se expandió progresivamente hasta conformar la alineación completa de la banda, ante la disposición generalizada de los convocados para sumarse al proyecto.

El impacto emocional del espectáculo adquirió una dimensión retrospectiva tras el fallecimiento de Osbourne. Slash afirmó que nunca había presenciado un evento tan especial en su trayectoria, destacando que la actuación del vocalista evocaba la energía de la década de 1990 y que la posterior aparición de Black Sabbath resultó épica. La noticia del deceso posterior generó un shock que recontextualizó la experiencia.

El vínculo profesional del guitarrista con la agrupación británica no era nuevo, ya que había compartido gira con ellos durante su etapa en Velvet Revolver. Sin embargo, la escala de esta convocatoria le permitió dimensionar el carácter definitivo del encuentro, reforzando la percepción de que se trataba de una última oportunidad para presenciar a la formación clásica en su conjunto.

El repertorio ejecutado por Guns N' Roses combinó homenajes y material propio. La banda interpretó "Sabbath Bloody Sabbath", tema que posteriormente integró al setlist de su gira mundial actual, junto a "Never Say Die!", "It's Alright" y "Junior's Eyes". Para cerrar su participación, incluyeron dos de sus composiciones más reconocidas: "Welcome To The Jungle" y "Paradise City".

Paralelamente a estos recuerdos, Slash ha señalado que el próximo álbum de estudio de Guns N' Roses avanza en su proceso de producción. El guitarrista comparó la metodología de trabajo con la empleada durante la grabación de "Use Your Illusion", situando a la banda en una fase de consolidación que alterna la revisión de su legado con la preparación de nuevo material.